
Pistolas y rifles. Lanús incorporará armas con municiones no letales para las unidades que dependen del municipio
Las armas de municiones no letales forman parte del arsenal que disponen las fuerzas de seguridad para disuadir o reprimir a distantes clases de agresores. Escopetas con postas de goma son de uso h...
Las armas de municiones no letales forman parte del arsenal que disponen las fuerzas de seguridad para disuadir o reprimir a distantes clases de agresores. Escopetas con postas de goma son de uso habitual en el control del espacio público, pero su uso no está al alcance de todo policía ni en cualquier momento. Por lo general, los policías tienen como herramientas de portación personal una pistola 9mm, un bastón que requiere muchos años de entrenamiento para transformarlo en una opción eficaz de defensa y ataque y, en no todos los casos, un lanzador de gas pimienta. La polémica sobre las pistolas de descarga eléctrica Taser llega por esa brecha que se establece entre el uso de la pistola 9mm cuando un situación no demanda un disparo y la utilización de un bastón cuando el atacante sin armas de fuego iguala o supera la capacidad ofensiva del policía. En ese debate, el municipio de Lanús decidió que los equipos de Seguridad Ciudadana y la Patrulla de Reacción Rápida -formados por policías bonaerenses y agentes municipales- cuenten en su armamento individual con otra alternativa: armas de incapacitación momentánea.
La Secretaría de Seguridad del Municipio de Lanús, a cargo del hoy intendente interino, Diego Kravetz, se decidió incorporar el uso de armas no letales al cuerpo de Seguridad Ciudadana y PRI. Los modelos elegidos serían la clase Byrna fabricada por la empresa Bersa, en sus versiones de pistola y rifle táctico, según señalaron funcionarios de esa intendencia. Esa es el arma que, al menos, se encuentra en el proceso de prueba y que formará parte de la presentación que se hará hoy de ese sistema en la escuela de la policía local de Lanús.
“Cabe destacar que los oficiales que utilizarán estas nuevas herramientas serán capacitados en distintos tipos de materias, control responsable de las mismas y uso adecuado. Todo de forma práctica y teórica”, informaron autoridades de ese municipio.
Esas armas emplean un sistema de aire comprimido para disparar proyectiles calibre 68 que usan la fuerza cinética para dejar fuera de combate a un agresor dentro de un radio de 18 metros. Los cartuchos tienen la opción de portar compuestos químicos -gases lacrimógenos o irritantes- para dotar de diferentes alternativas a las fuerzas de seguridad antes de subir la escala de respuesta al disparo de armas de fuego.
“Está necesidad de contar con un equipo cada vez más profesional y mejor equipado nace del reclamo de los vecinos que ante una fuerza policial provincial cada vez más desprovista, acuden a las patrullas municipales ante un hecho delictivo”, se informó en la municipalidad de Lanús.
Las autoridades municipales señalaron que en su distrito se cuenta con 75 patrulleros, 18 motos, cuatro camionetas y 250 efectivos que integran los equipos de Seguridad Ciudadana y la Patrulla de Respuesta Inmediata que “cumplen tareas de prevención y dan apoyo a la policía provincial”.
También se señaló que se desplegaron en Lanús 1000 cámaras de videovigilancia, 44 unidades de lectores de patentes y que 15.800 vecinos cuentan con sistemas de botones antipánico conectados directamente con el Centro de Monitoreo municipal.