
Flores venenosas, palabras clave y una llave liberadora en el Hotel de Inmigrantes
“Pensábamos que iban a exponer flores”, le reprocharon en la galería Primera Plana de Mar del Plata, en 1969, cuando su muestra fue cancelada un día después de la inauguración. Junto a una...
“Pensábamos que iban a exponer flores”, le reprocharon en la galería Primera Plana de Mar del Plata, en 1969, cuando su muestra fue cancelada un día después de la inauguración. Junto a una instalación con bolsas de arena y cemento de la artista Mercedes Esteves, en plena dictadura de Onganía, Marie Orensanz había instalado unos carteles que decían: “El pueblo La Gallareta lucha por su única fuente de trabajo”, en referencia al inminente cierre de talleres ferroviarios en el pueblo santafesino. Tras la censura, decidió crear flores. En 1977, durante la dictadura de Jorge Rafael Videla, expuso en la galería Artemúltiple la serie de dibujos Flores venenosas, junto a la descripción de cada especie retratada.
“Vivo en Francia desde hace décadas pero siempre recordé de dónde veníamos, mi trabajo y yo. Con la obra de La Gallareta descubrí que la palabra era más contundente que la imagen”, dice ahora a LA NACION en Buenos Aires, donde inaugurará mañana a los 86 años una exposición curada por Diana Wechsler en la sede del Hotel de Inmigrantes del Museo de la Universidad de Tres de Febrero (Muntref).
Un pasaje que une París y Buenos Aires, a la manera de Cortázar en su cuento “El otro cielo”: no sólo incluye entre casi un centenar de obras realizadas desde 1964 la original de la artista marplatense ganadora de una mención en el Premio Braque de 1969, sino que convive en el mismo piso con la edición que celebra los sesenta años del concurso, con catorece proyectos seleccionados de artistas contemporáneos argentinos.
“En esas piezas hay formas que tratan de liberarse, un hilo conductor de todo mi trabajo porque es lo que me interesa”, señala Orensanz, autora de la famosa escultura que se alza en el Parque de la Memoria con una frase calada: “Pensar es un hecho revolucionario”. En la exposición pueden leerse algunas más, como “Tenemos el poder de elegir”, “La acción es consecuencia del pensamiento” o “Las raíces son femeninas”. En una instalación de campanas, en los badajos de cada una pueden verse otras caladas: “Para los que piensan” y para los que dudan, imaginan crean.
Hay también una llave de gran formato con la palabra “saber” y una versión pequeña realizada en aluminio del ojo de una cerradura atravesable que instaló en 2019 en Collins Park, en Miami, como parte del parque de esculturas de artistas argentinos montado en el marco de Art Basel Cities: Buenos Aires. Otra versión llegó gracias a Bienalsur hasta Suiza, donde lo compró la comuna de Crans-Montana. En su parte superior se lee calada la palabra “invisible”, que se escribe igual en español, inglés y francés. “Nosotros somos la llave, somos una suma de experiencias”, observa acompañada por sus hijas y nietas la autora de la instalación Más allá del tiempo, instalada en la Plaza Intendente Seeber.
Entre sus múltiples experiencias se cuenta más de medio siglo de convivencia con Patrick Audras, a quien ella definió alguna vez como “un marido feminista”. El mismo que financió con la venta de cientos de empanadas el envío de sus obras a Buenos Aires para que fueran exhibidas por el Museo de Arte Moderno. Y el que posa junto a ella sobre un zócalo de estatua intervenido con las palabras “Libertad, igualdad, fraternidad”, mientras le pisa la cabeza en un gesto de humor, según se puede ver ahora en gigantografías de fotos tomadas en París en 1982. Entre sus obras más recientes hay palabras sueltas que el público puede usar para armar su propia frase; una posible es “encontrar en la imaginación soluciones vitales”.
Esas soluciones parecen estar buscando los catorce seleccionados por los curadores Clarisa Appendino, Eugenia Garay Basualdo y Carlos Herrera para esta edición del Premio Braque, cuyo jurado integra Orensanz. Hay obras exhibidas de La Chola Poblete, Federico Barabino, Mariana De Matteis, Clara Esborraz, Benjamín Felice, Mimi Laquidara, Alejandra Mizrahi, Manuel Molina, Leo Núñez, RICAS Estudio (Dana Ferrari y Clara Campagnola), Florencia Sadir, Adrián Enrique Sosa, Sofía Torres Kosiba y Mariela Vita. Mañana al mediodía se sabrá quién ganó una residencia de cuatros meses en la Cité Internationale des Arts de París.
Para agendar:Marie Orensanz, el fluir del pensamiento y Premio Braque 2023 hasta el 25 de junio en Muntref Centro de Arte Contemporáneo, Sede Hotel de Inmigrantes (Av. Antártida Argentina 1335), de martes a domingos de 11 a 18. Entrada gratis.