
Al pulpo hay que asustarlo, asegura el chef del Casal de Catalunya
Limpieza. Antes de poner el pulpo en la olla, es importante seguir los consejos del chef: “Hay que lavarlo con agua fría, lavar bien los tentáculos y los huecos para que no queden residuos. Si ...
Limpieza. Antes de poner el pulpo en la olla, es importante seguir los consejos del chef: “Hay que lavarlo con agua fría, lavar bien los tentáculos y los huecos para que no queden residuos. Si no está eviscerado, hay que hacerlo y también sacarle la tinta, los ojos, la boca y limpiar la cabeza”.
Elección. Prefirió trabajar con pulpo porque es un producto muy representativo de la cocina mediterránea y un plato muy popular de su restaurante catalán. A la hora de seleccionarlo, Samuel Luque prefiere el pulpo español de calibre, “es el que más me gusta porque es el mejor en tamaño, porque es tierno y por la presentación que le da al plato”.
Un susto. “Digamos que sí, que al pulpo hay que asustarlo –afirma el dueño y chef del Casal de Catalunya–. Hay que agarrarlo de la cabeza, meterlo y sacarlo del agua tres veces para que no se le caiga la piel y quede firme para continuar con la preparación”.
Al plato. Entre las especialidades, que Luque ofrece en la mesa, se luce la paella de arroz negro y pulpo, un arroz azafranado con pulpo y mariscos, pulpo a la gallega y pulpo a las brasas con puré ahumado. “En nuestro restaurante tiene un lugar destacado, uno de los favoritos de los clientes que se quieren dar un gusto y comer un buen pulpo español”.
El elegido. “Yo lo prefiero a la parrilla con papines y un sofrito picante”, asegura desde los fuegos del Casal, y confiesa que igualmente el mejor sabor se destaca cuando se sirve solamente acompañado de oliva extra virgen, ajo y un buen pimentón.
El Casal de Catalunya. Situado dentro del complejo del teatro Margarita Xirgú, en Chacabuco 863, este clásico restaurante se destaca por la comida típica catalana y mediterránea. “Siempre hacemos hincapié en la calidad y en la autenticidad de los productos. Tratamos de no quedarnos en el concepto antiguo de bodegón, sino que buscamos ser un restaurante de calidad que representa la comida catalana”, asegura Luque.