
Acto en Mar del Plata: Alberto Fernández dijo que en la Argentina “los únicos privilegiados son los jueces”
El presidente Alberto Fernández sigue con los dardos hacia el Poder Judicial y hoy sumó un capítulo más desde Mar del Plata, donde anunció la ampliación de la Asignación Universal por Hijo (...
El presidente Alberto Fernández sigue con los dardos hacia el Poder Judicial y hoy sumó un capítulo más desde Mar del Plata, donde anunció la ampliación de la Asignación Universal por Hijo (AUH) para niños, niñas y adolescentes que viven en dispositivos de cuidado residencial o familiar, y también la restauración del edificio del Instituto Saturnino Unzué. Allí dijo que en la Argentina “los únicos privilegiados son los jueces”, en momentos en que la Casa Rosada busca acelerar el pedido de juicio político contra los miembros de la Corte Suprema. También afirmó: “Soy feliz de gastar plata en la justicia social”.
Con una línea discursiva en los últimos días marcada por los ataques al máximo tribunal y luego de haber entregado la solicitud a los representantes legislativos del Frente de Todos para que avance en Diputados, el Presidente desembarcó en la ciudad costera. Acompañado por el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis; la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz; y por la titular de la Anses, Fernanda Raverta; primero hizo un repaso por la importancia de poner en valor obras históricas de las ciudades que quedaron abandonadas.
Con referencias a Néstor y Cristina Kirchner, y también a la gobernadora Alicia Kirchner -con quien compartieron Gabinete en su momento-, Fernández luego ahondó en las políticas sociales de su administración y dijo que estaban “haciendo justicia”. En ese sentido, insistió: “No hacemos una cosa más que justicia. Si alguien piensa que estamos gastando plata, soy feliz de gastar la plata en la justicia social, no hay nada más lindo que gastar la plata en darle igualdad a los argentinos y las argentinas”.
Al igual que hizo ayer desde Posadas, Misiones, el Presidente repitió que en la política “no es todo lo mismo” y contrastó a los que ponen “al mercado” por encima. “Nada es más indecente que animarse a convivir con la pobreza porque es, para aquel que abrazó a la política, un permanente reclamo al alma para terminar con semejante injusticia”, sostuvo, en un país donde en el primer semestre del año pasado la pobreza se redujo solo 0,8% y tocó los 36,5%; y se elevó la indigencia 0,6 puntos, a 8,8%.
“Aprendimos que donde hay una necesidad, hay un derecho; a pesar de lo que dice algún juez”, deslizó luego, en un cuestionamiento sin nombrarlo hacia el supremo Carlos Rosenkrantz. “Evita, que abría su corazón a niños y niñas, es el mismo corazón abierto que tenemos nosotros. Evita vivió en un país en el que los únicos privilegiados eran los niños. Ahora estamos en un país donde los únicos privilegiados son los jueces, pero vamos a volver a ser un país donde los únicos privilegiados sean los niños y las niñas”, dijo el Presidente en el tramo más efervescente de su alocución.
Para concluir, reflexionó que en estos 40 años la democracia “tiene deudas” que no se pudieron resolver, entonces planteó: “Es hora de que nos pongamos por delante la utopía de la igualdad social porque eso lo podemos hacer. Por más que nos digan que vivimos en un país de cuarta, somos un país maravilloso. Tenemos los mejores hombres y mujeres, vamos a construir ese país porque millones de hombres y mujeres están reclamando vivir ese país igualitario”.